¡QUE TU ALIMENTO SEA TU MEDICINA!

Publicado en 13 Septiembre 2012

Esta hipótesis está sustentada en un principio hipocrático: "Qué tu alimento sea tu medicina". Los cambios, a lo largo de la historia, en la forma de alimentarse del hombre no siempre han sido beneficiosos para su salud. En los últimos años, se ha observado que no sólo el tipo de alimentos que ingerimos, sino también la forma de cocinarlos (si los preparamos a temperaturas superiores a los 100-110ºC generan sustancias tóxicas), tiene una repercusión en nuestro organismo mucho mayor de lo que se creía. Además de las repercusiones negativas sobre el aparato digestivo.

Actualmente, existen numerosas enfermedades crónicas, como arteriosclerosis, ictus cerebrales, enfermedad de Alzheimer, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, asma, alergias alimentarias, diabetes o cáncer, que son la principal causa de muerte en los países desarrollados. Diversas investigaciones han constatado que existe, relación entre esos nuevos hábitos alimentarios y el estado del aparatato digestivo con la aparación de estas dolencias.

Éste tiene dos funciones muy importantaes: la digestiva, que nos permite transformar los aliemtnso en moléculas más simples para que el organismo pueda obtener energía, y otra defensiva que impide el paso de gérmenes y de sustancias mal digeridas. Cualquier factor que altere estas funciones incide en nuestra salud. Si el digestivo no se encuentra en buen estado, su función de parapeto falla y la mayoría de las sutancias tóxicas o mal digeridas puede atravesar la muchosa del intesino delgado y ocasionar inflamación de los tejidos. Cuando las células están sometidas mucho tiempo a la agresión de las toxinas pueden surgir determinadas patologías crónicas.

Por tanto , est teoría recomienda la ingesta de alimentos, sobre todo frescos, crudos y ecológicos cocnados a una temperatura inferior a 110ºC. Además de sugerir suplementos que fortalezcan el aparato digestivo.

¿Qué se puede tomar en abundancia?

-Verduras y hortalizas: judfías, espinacas, acelgas, calabacín...

-Legumbres: lentejas, garbanzos, habas, guisantes... cocidos adecuadamente.

-Frutas frescas: piña, plátano, fresas melocotón...

-Bebida y yogures de soja.

-Frutos secos crudos.

-Carnes: ternera, lechazo, buey, caballo o cordero cocidos levemente, en carpaccio o en "steak tartare".

-Embutidos: jamón, chorizo, salchichón o salami.

-Pescados y otros productos del mar curdos o marinados.

-Huevos: Psasados por agua y a temperatura poco elevada.

-Condimentos: limón, vinagre, cebolla, ajo, mostaza... Poca sal y preferentemente  marina.

-Aceite de oliva virgen.

-Bebidas: agua, infusiones, achicoria...

 

¿Qué no se debe tomar?

-Cereales: trigo, cebada, centeno, maíz..l.

-Leche animal y derivados. Como sustitutivo s epueden tomar bebidas vegetales.

-Cerdo, aves y conejo, que generalmente son alimentados de forma artificial.

-Embutidos cocidos: jamón, morcillas, paté...

-Bebidas azucaradas, gaseosas y alchohólicas y zumos envasados. No tomar nunca el agua muy fría y, si toda la comida es cruda, se aconseja beber un poco de agua caliente o una infusión que ayude a hacer la digestión.

 

Fuente: QV

 

Escrito por NATURALBEL

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