ALIMENTOS FERMENTADOS
Publicado en 27 Octubre 2014
Los alimentos fermentados son aquellos que han sido transformados exclusivamente con microorganismos, sin procedimientos artificiales. Distintos hongos y bacterias, o una combinación de ambos, se ocupan de esta transformación y dan a los alimentos fermentados un sabor y propiedades nutricionales específicos.
Además de saludable, la fermentación natural también permite conservar excedentes de alimentos con el consiguiente ahorro de la energía necesaria implicada en el proceso de la refrigeración.
A lo largo de la historia, desde la antigüedad, diferentes sociedades de todo el mundo han consumido alimentos fermentados. Sin embargo, en nuestra cultura, existe un tremendo miedo a la conservación de alimentos fuera de la refrigeración. Actualmente vemos las bacterias y demás microorganismos como un gran enemigo. Lejos de esta creencia, debemos saber que los microorganismo están presentes en nuestras vidas de muy diferentes formas desde las bacterias que forman parte de nuestra flora intestinal, hasta las que se utilizan para la síntesis de antibióticos, pasando por las que fermenta alimentos como el queso o el yogur.
Los seres humanos de todo el mundo han estado fermentando alimentos desde la antigüedad. Así por ejemplo, la elaboración del vino se remonta a hace ocho mil años en la zona del Cáucaso de Georgia, hay evidencia de pan con levadura en el antiguo Egipto, 1500 a.C, y de la fermentación de la leche en Babilonia alrededor del año 3000 a.C. Pan, vino, cerveza, encurtidos, pasta, vinagre... deben llevarnos a pensar que, el hecho de que la fermentación de los alimentos haya seguido manteniéndose a lo largo de la historia, ha debido ser porque estos productos ofrecen beneficios al ser humano, tanto para su salud como económicamente.
Los alimentos fermentados no son, por ellos mismos, el secreto de la salud y la longevidad, pero a la vista de todos los estudios que corroboran sus propiedades beneficiosas, podemos asegurar que el consumo de estos ayuda de manera importante a conseguir una buena salud y una vida más larga y placentera.
Tampoco lo es el ejercicio, ni una mente curiosa ni un corazón abierto, ni una dieta sana, ni la satisfacción interior, ni los movimientos intestinales regulares, ni un sueño reparador. Pero cada uno de ellos, junto con otros factores es lo que determina el estado general de nuestro bienestar. Los alimentos fermentados son parte importante del conjunto. El conjunto de todo esto es lo que nos hará tener una salud excelente y una vida sin enfermedades.
¿Por qué consumir alimentos fermentados?
- Son altamente nutritivos. La fermentación produce nuevos nutrientes y hace que los minerales se vuelvan más biodisponibles.
- Ayudan en los procesos digestivos. Los prebióticos fermentados apoyan la acción del aparato digestivo evitando que el organismo segregue un exceso de ácido clorhídrico.
- Son una protección contra enfermedades. Reducen la presencia de la bacteria Helicanbacter pylori en nuestro organismo, sin erradicarla.
- Pueden eliminar compuestos tóxicos de los alimentos, transformándolos de anti-nutrientes en nutrientes o reduciendo, por lo menos, la toxicidad para poder consumirlos.
- Permiten conservar los alimentos sin la intervención de ninguna fuente de energía externa, con el consiguiente beneficio medioambiental.