"EN OTOÑO, LA MANO AL MOÑO" (Refrán Popular)

Publicado en 2 Octubre 2012

Cuando empieza a descender la temperatura y sumando al cambio horario que acorta los días, se toma conciencia que ha llegado el fin del verano. El otoño, es una estación de tránsito en la que el organismo debe ir realizando adaptaciones de diferentes tipos, cambios que son más acusados que en el cambio de invierno a primavera.

Resfriados: congestión y obstrucción nasal, lagrimeo, estornudos, secreción nasal acuosa, tos y crisis de asma.

Vías respiratorias: La llegada del frío afecta e irrita las vías respiratorias, modificando su funcionamiento y hciéndolas más susceptibles a las infecciones, particularmente las virosi, que proliferan en el otoño. Las infecciones víricas y el frío producen cambios en las condiciones locales de las mucosas respiratorias y en el sistema inmunológico que "activan" o "reactivan" la alergia. Por ello, un resfriado o una gripe pueden desencadenar una crisi de asma bronquial.

Alergias: Con el descenso de la temperatura se cierran las ventanas y entonces los interiores de las casas están poco ventilados, lo que sumado al aumento en las condiciones de humedad, hace que los alérgenos de interior, tales como los ácaros y tambien los hongos, aumenten sus concentraciones y contribuyan a desencadenar las crisis de las alergias respiratorias. Al ser una temporada de más viento, como nos cuenta el refranero popular, tira las hojas de los árboles y con ello el polen y polvo fltoan en el ambiente ocasionadndo en muchas personas reacciones alérgicas importantes, sobre todo en enfermos de asma y otros padecimientos pulmonares y bronquiales.

Defensas bajas: Nuestro organismo tiende a debilitarse. No solo por el cambio de estación, sino también por el frío y el mal tiempo en general.

Depresión: El número de consultas por casos de depresión y trastornos afectivos aumentan en otoño de forma considerable. Y es que el organismo humano está sincronizado a factores como el calor y el número de horas de luz solar, aumque también influyen muchos otros. En la depresión, la tristeza es el signo inequivoco de que algo está pasando, y en torno a ese sentimiento aparecen otros muchos como la pérdida de la capacidad para disfrutar, el descenso de energía, la pérdiad de apetito o la ausencia de actividad sexual. Tambien son muy frecuentes los trastornos del sueño, dificultad para concentrarse e ideas de muerte y suicidio. Además, también pueden aparecer trastornos somáticos, como dolores de cabeza, mareos, dolores musculares y trastornos digestivos.

Ansiedad: El trastorno de ansiedad se podría definir como la consecuencia de un estrés prolongado. Estimulando el organismo para actuar por una alarma cualquiera, al no desencadenar esa actividad, se van acumulando las tensiones para acabar en un cuador de ansiedad generalizado. Como señalan los expertos, ese cuadro se vive como una sensación permanente de angustia, de miedo y lleva a conducas de evitación, es decir que si la persona con ansiedad se encuentra mal en la calle, tiende a no salir, si no está a gusto con gente, tiende a aislarse... Lo curioso es que el ataque de ansiedad se manifiesta de maneras muy distintas: taquicarida, angustia, sudor de manos, sensación de ahogo, pensamientos negativos...

Escrito por NATURALBEL

Etiquetado en #CONSEJOS

Repost 0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post