EL HOMBRE PRESUME, PERO...

Publicado en 7 Octubre 2014

EL HOMBRE PRESUME, PERO...

Creemos que los pequeños insectos comparados con el hombre son una nulidad. Los despreciamos porque nos molestan ¿Quién se preocupa del cangrejo o de la abeja? Sin embargo, estos pequeños insectos son maravillosos. Consideremos que Dios ha dado a cada ser viviente cualidades excepcionales, pero al hombre le dio inteligencia para admirarlos. Observa:

  • El cangrejo

Las uñas del cangrejo pueden apretar con una fuerza 30 veces superior a su propio peso. Un hombre de 70 kg. puede apretar sólo con fuerza de unos 50 kg. Si apretase un objeto con la fuerza proporcionada a la del cangrejo tendría una fuerza de 2.000 kg. Con un apretón de manos haría a los otros papilla.

  • La abeja

Una abeja en condiciones normales alcanza una velocidad de 70 km por hora, batiendo las alas al menos 200 veces por segundo. Si nos pusiesen un par de alas a nuestras espaldas proporcionales con nuestro peso, con 200 golpes al segundo, correríamos en una hora más de 14.000 km

  • Una pulga

Una pulga salta una altura de 20 veces su estatura. El hombre, al contrario, no salta un metro más de su altura. Pensad qué sucedería si pudiese saltar en la proporción de una pulga: los montes de 300 y 400 metros de altura serían cual pequeños obstáculos en sus paseos.

  • La ostra

La ostra, al abrir sus valvas, hace una fuerza de 1 kilogramos. Fuerza, que si en proporción la tuviese un boxeador, podría golpear a su adversario con una fuerza de 240 toneladas. ¡Pobre del que cayese debajo!.

Escrito por NATURALBEL

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